Reales Atarazanas de Sevilla

  • Historia:

    Las Reales Atarazanas, monumento emblemático de Sevilla y del Patrimonio histórico español, son las mayores y más antiguas que se conservan en España y una de las más importantes del mundo. Fueron edificadas en 1252 por orden de Alfonso X el Sabio para la construcción de galeras con el fin de combatir a los musulmanes norteafricanos -“la gente pagana“-. Se ubicaron en el famoso Arenal, un gran espacio abierto con suelo de arena, casi al nivel del agua para facilitar el traslado de las grandes embarcaciones. Situado entre la Puerta de Triana de la antigua muralla y la Torre del Oro, cautivó a escritores del Siglo de Oro como Cervantes, Quevedo y Lope de Vega. La creación de las Atarazanas hizo de Sevilla centro y base de la naciente marina de la Corona castellana, protagonista de extraordinarios acontecimientos que más tarde harían de la ciudad el puerto más importante del mundo. En el primer tercio del siglo XV las Atarazanas armaron sus últimas grandes flotas de galeras. En 1503, Isabel la Católica estableció en este edificio la Casa de la Contratación, un hito con el que la ciudad hispalense inició un período de intenso esplendor que tuvo su reflejo en los ámbitos de las artes y la economía, y también en el de las ciencias naturales y las tecnologías. Durante el reinado de Carlos I se convierten en sede de la Real Maestranza de Artillería, comenzando un intenso periodo de reformas que cambiará la fisonomía del monumento. Esta ocupación duró hasta 1970, cuando deja de utilizarse por la Real Maestranza y se destina a otros usos militares.  En 1587 se situó la Aduana sevillana en las naves 13, 14 y 15. Finalmente, en 1593 Felipe II prohíbe que barcos fabricados en Sevilla se empleen en la Carrera de Indias por la peor calidad de madera, frente a los del norte de España. Las Atarazanas quedan entonces para almacén de las armas, municiones y pertrechos de los navíos de la Carrera de Indias, así como almacenamiento de las mercancías (azúcar, jengibre, canela, ricas maderas, etc.) provenientes de América. Las restantes naves se alquilaron a particulares. La utilización como almacén portuario hizo que se decidiera subir el nivel del suelo. La cota original quedó enterrada bajo cinco metros y medio de tierra y escombros, mermando considerablemente la altura de los arcos gótico-mudéjares de los astilleros. En 1641  la construcción del Hospital de la Caridad y su iglesia, ocupó el terreno de cinco de las naves. Rodrigo Caro a comienzos del XVII diría que “el edificio está tan atajado y cortado por almacenes y casas particulares, y otros lugares públicos que no se ve lo que es o fue, si no es considerando y viendo algunas piezas dél, por donde se deducen las otras y el todo de la fábrica”. Durante el reinado de Carlos III, las autoridades militares fueron ocupando las cubiertas de las atarazanas con unas construcciones que, en la Memoria del actual Proyecto se califican como “de escaso valor arquitectónico, constructivo e histórico”. La decadencia se acelera en el siglo XVIII, cuando Cádiz se lleva la Casa de Contratación. El resto de la estructura del edificio original sobrevivió completa hasta 1945, cuando cinco de las naves fueron derribadas para dejar sitio a la edificación del edificio de la Delegación de Hacienda. Hoy quedan en pie sólo siete de las diecisiete naves originales.

    La Orden Ministerial de 1969, que otorgaba el carácter de Monumento Histórico Artístico a las Atarazanas, sugería un uso distinto al que hoy se pretende:

    ” …por su estructura arquitectónica parece muy indicado para que en el futuro -cuando encuentren adecuado acomodo los servicios que hoy lo ocupan- se instale allí un gran Museo de carácter marítimo que pudiera dedicarse especialmente a la historia del río Guadalquivir y de las gestas marineras de Andalucía”.

    Esta sugerencia contenida en la Orden Ministerial, fue acordada por unanimidad en el Pleno del Ayuntamiento  de Sevilla, en su sesión de 15 de febrero de 2007. No se llevaría a cabo, decidiéndose otro uso para el conjunto. El proyecto para el nuevo uso como centro cultural, ya a punto de ejecutarse, ha dado lugar a una fuerte oposición pues atenta gravemente contra la integridad del extraordinario monumento. Un edificio de esta naturaleza debe ser absolutamente intocable, permitiéndose en el mismo sólo obras de mantenimiento y restauración.

    Es espacio interior de las Atarazanas, tal como lo vemos hoy, es incompleto, pues buena parte, que existe por fortuna, se encuentra enterrada bajo metros de escombros.  El aspecto achaparrado de las naves, que hoy percibimos, distorsiona la realidad histórica y hace incomprensible su función original por la pérdida de su grandiosidad de origen. No cabe la menor duda que la intervención más necesaria e importante consistiría en devolver a los edificios su volumen inicial. Así, adquirirían renombre internacional y representarían una importantísima ganancia para la riqueza monumental de Sevilla, al igual que ha ocurrido en las atarazanas de Barcelona o el Arsenal de Venecia. Dejarlas en su estado actual sería malbaratar esa gran oportunidad.

    En esta intervención, como en cualquier otra sobre patrimonio histórico, es necesario huir del predominio de criterios utilitaristas y formales a la hora de dotar al edificio de un nuevo uso, de forma que la intervención no pueda ser tachada de abuso en la reutilización. Como se dice en la Carta de Amsterdam, “El futuro no puede ni debe ser construido a costa del pasado”.

     


    Descripción:

    Se trata de una obra gótica y mudéjar, de potente estructura, construida toda ella en fábrica de ladrillo que labraron los alarifes mudéjares en el siglo XIII. Se levantaron 17 anchas y largas naves en sentido perpendicular al Guadalquivir y delante de la cerca almohade de la ciudad. Cubiertas por bóvedas de arista podían construir los mayores barcos de la época. Las naves se comunican lateralmente a través de gruesos arcos ligeramente apuntados y enfrentados entre sí que arrancan directamente desde el suelo debido al relleno. Las naves tienen unas dimensiones de cien metros de largo por doce de alto, las de pilastras de ladrillo son de sección rectangular. Los arcos tienen el intradós rehundido en continuación con las pilastras. Su luz media es de once metros.


    Grado de protección:

    Monumento Histórico Artístico el 13 de marzo de 1969. Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento ( BOE 25/12/1992). catalogadas con la máxima categoría de protección “A” por el vigente Plan General de Ordenación de Sevilla.


    Estado:

    Las siete naves que se conservan están en razonable estado.


    Carácter de riesgo:

    El proyecto de intervención, aprobado por la Comisión Provincial de Patrimonio de Sevilla y cuya licencia de obras ha sido concedida por el Ayuntamiento, contiene alteraciones sustanciales de la estructura del conjunto y también obra nueva absolutamente inapropiada, lo que es inadmisible en un monumento de esta categoría.

    Objetivamente, el aspecto más lesivo del proyecto recae sobre la totalidad de la nave 2 y la mayor parte de la nave 1, las más cercanas a la calle Dos de Mayo. Así, sobre la nave 2, se pretende reedificar el cuerpo existente, recreciendo los muros y sustituyendo la cubierta para albergar una cafetería de 456,11 m2 y una terraza de 528,76 m2 sobre algo más de la mitad de la nave 1, en un espacio hasta ahora no transitable por ser el trasdós de las bóvedas históricas.

    La construcción de esta cafetería  con gran terraza, todo ello como añadido de obra nueva, alterará la visión histórica del edificio y supondrá un grave atentado contra su dignidad e integridad.

    Para sustentar la obra, se colocará un bosque de 354 pilotes de hormigón armado de 15 cm. de diámetro y entre 20 y 22 m. de longitud, que se clavarán en la parte más dura y resistente del subsuelo. Atravesarán la zona de relleno y harán imposible una futura retirada de escombros  para recuperar la cota original de las naves.

    Con esta intervención se desiste definitivamente de conocer el edificio, actividad metodológicamente irrenunciable en todo proyecto de restauración, pues la propuesta es irreversible; el proyecto se opone por ello a criterios unánimemente admitidos por la doctrina en materia de restauración monumental y a los artículos 20.1, 20.3 y 22 de la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía.

    La recuperación de la cota original es imprescindible para que las atarazanas retornen a su grandiosidad y significado histórico. Imposibilitar definitivamente una futura recuperación de su dimensión real significaría un imperdonable y grave atentado. Volver a la cota original no sólo es importante para recuperar la belleza y grandeza del espacio, sino también para poder entender la actividad industrial que allí se desarrollaba en la Edad Media y la instalación de las Atarazanas en El Arenal, lugar en el que apenas había un metro sobre el nivel del agua, para facilitar el traslado de las grandes embarcaciones. En su estado actual los arcos se clavan en el suelo sin asomo de los pilares que los soportan, produciendo una imagen totalmente distorsionada de las verdaderas proporciones de estos astilleros.

    Por otra parte, el relleno tiene un potencial arqueológico que debe aprovecharse desde un punto de vista científico y cultural.

    La prevista instalación de media docena de escaleras mecánicas en un edificio de cerca de ocho siglos desvirtúa su identidad centenaria, primando su nuevo aspecto de centro cultural/comercial en grave perjuicio de su valor como verdadero tesoro de nuestro Patrimonio histórico.

    Según la Asociación ADEPA,  la licencia de obras «no se ajusta a derecho» porque el proyecto «vulnera frontalmente la normativa».


    Intervenciones y/o Restauraciones:

    En el periodo 1993-95, la Consejería de Cultura llevó a cabo obras de consolidación en el complejo.

    En los años 90 se hizo una cata en la séptima nave para dejar al descubierto uno de los pilares hasta los cimientos. Sirvió, sobre todo, para comprender la verdadera magnitud de las Atarazanas.

  • 2017

    Dos nuevos escollos frenan el desbloqueo de las obras de las Atarazanas. ABCdesevilla, 1 de junio

    Junta y Adepa pactan este jueves el reinicio de obras en las Atarazanas. ABCdesevilla, 31 de mayo

    Junta y Adepa ratifican el acuerdo sobre las Atarazanas de Sevilla. Europapress, 25 de mayo

    La Junta acepta finalmente excavar dos naves de las Reales Atarazanas. ABCdesevilla, 18 de mayo

    2016

    Un juez paraliza las obras para rehabilitar las Atarazanas de Sevilla. El País, 21 de octubre

    Consuegra y Atarazanas: no hay “obstáculo” para iniciar las obrasandaluciainformación.es, 26 de julio.

    Urbanismo admite errores en el cálculo de las Atarazanas. andaluciainformación.es, 7 de julio.

    La Fundación Atarazanas interpone un recurso de alzada para evitar el inicio de las obras en el monumentosevilladirecto.com, 1 de febrero.

    El comienzo de las obras de las Atarazanas se retrasará a junio. ABC de Sevilla, 18 de febrero.

    Adepa apuesta por excavar las Atarazanas hasta la cota cero y rechaza la creación de una plaza pública. sevilladirecto.com, 1 de febrero.

    La asociación Velázquez por Sevilla exige inversiones “de verdad” para las atarazanas. sevilladirecto.com, 1 de febrero.

    Contra el proyecto de las Atarazanas. El Mundo, 13 de enero.

    Hay que recuperar, de verdad, las Atarazanas. El Mundo, 8 de enero.

    La falsa rehabilitación de las Atarazanas. Diario de Sevilla, 2 de enero.

    2015

    Una oportunidad perdida. El Mundo, 21 de diciembre

    Urbanismo aprueba la licencia de obras para las Atarazanas de Sevilla. El País, 10 de diciembre.

    Patrimonio aprueba el proyecto básico para las Atarazanas de Sevilla. El País, 22 de julio

    Bibliografía:

    Atarazanas Reales. Base de datos del Patrimonio Cultural de Andalucía. IAPH.

    Decreto 518/1969, de 13 de marzo, por el que se declara Monumento Histórico Artístico el edificio de las Antiguas Atarazanas Reales, de Sevilla

     

  • Situación:

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Reales Atarazanas de Sevilla 37.384787, -5.995370 Sevilla. Astillero para construcción de galeras edificado en 1252 por orden de Alfonso X el Sabio.Ver en detalle>> (Indicaciones)