Poblado de Villaflores

  • Historia:

    Se sitúa en el sureste de la ciudad de Guadalajara, a una distancia de unos 5 Km, en un paraje conocido como el Sotillo y colindante con la cañada Real Galiana. El lugar sobre el que se enclava el poblado perteneció al término municipal de Iriepal, denominado Villaflores durante los siglos XVII y XVIII.  La construcción del poblado comenzó entre 1886 y 1887.  Destaca por ser uno de los pocos ejemplos de colonia agrícola del siglo XIX que se pueden encontrar en la provincia de Guadalajara y uno de los más completos de Castilla-La Mancha. Su construcción fue encargada por María Diega Desmaissières y Sevillano, condesa de la Vega del Pozo y duquesa de Sevillano (1852-1916), personaje indispensable para comprender la evolución de la ciudad de Guadalajara a finales del siglo XIX, que dedicó su enorme fortuna a mejorar las condiciones sociales de los alcarreños pobres. El palomar, las viviendas de los trabajadores, la capilla y el edificio principal son obra de Ricardo Velázquez Bosco, uno de los más conocidos arquitectos de su época. Se ignora quién fue el autor del resto de las construcciones. El poblado se inauguró en 1887. Siguiendo las inquietudes sociales de la condesa se dotó, aparte de los inmuebles propios de la explotación, con una escuela, una capilla y ocho viviendas para los trabajadores. A la muerte de la condesa, los nuevos propietarios perderán interés por el conjunto, que iniciará un progresivo declive.


    Descripción:

    Consta de una casona principal, un gran palomar en forma cilíndrica, cuatro edificios de viviendas, dos pozos con noria y una pequeña ermita rodeada de un cementerio. Para la construcción de todos sus edificios se usó la mampostería de piedra caliza reforzado con el ladrillo visto y decoración de cerámica.

    El edificio principal o casa de labor es el edificio de mayores dimensiones. De planta cuadrada, consta de planta baja y bajo-cubierta, y contiene un gran patio interior en el que se levanta un gran cobertizo. En la fachada principal del mismo se sitúa el portalón de acceso sobre el que destaca un alto frontón con la denominación de lugar, el escudo del propietario, un reloj y un campanil. En su interior se situaban dos  viviendas, unas oficinas y la escuela. En las naves laterales y trasera se encuentran los espacios destinados a pajar, granero y cuadra. En este último destaca una estructura de madera volada que se habría empleado para soportar los camastros de los arrieros. El palomar es el edificio más sobresaliente del conjunto. Tiene planta circular y dos alturas, se eleva sobre una amplia base de mampostería y cuenta con alrededor de diez mil nichos para palomas. Articulado en dos anillos concéntricos, se subdivide mediante muros radiales que contienen los habitáculos de las aves. En su parte superior sobresale un pequeño cuerpo que nace del anillo interior, rematado con una bóveda de media naranja. Esta bóveda sustituyó a una cubierta plana destruida en los años 40 del siglo XX por un rayo. El acceso se encuentra elevado para proteger el interior de la entrada de depredadores. La capilla del poblado se dedica a San Diego y está rodeada por una cerca de planta ovalada. Está divida en tres salas: un acceso, la capilla propiamente dicha cubierta con bóveda de medio cañón con lunetos, y la sacristía. Es el único edificio del complejo cubierto con teja cerámica plana. El grupo de viviendas está dividido en cuatro bloques pareados de dos plantas cada uno. Se sitúan en un arco que se desarrolla hacia el suroeste, con los accesos orientados hacia la capilla y un patio trasero en la parte posterior. Completan el conjunto un molino destinado a la extracción de agua, la vivienda principal, la bodega y el almacén. El más interesante es la bodega que se compone de una nave con grandes tinajas de almacenamiento y dos corredores subterráneos a lo largo de los que se disponen hornacinas con más tinajas.

     


    Grado de protección:

    Bien de Interés Cultural con la categoría de Conjunto Histórico (Acuerdo del 01/04/2015. Diario Oficial de Castilla La Mancha Año XXXIV, nº 76, del 21 /04/2015.)


    Estado:

    Abandono total, sujeto a toda clase de actos vandálicos y expolio. Los interiores de los edificios en completa ruina.

    La nueva ordenación del cercano Barrio de Valdeluz y los compromisos adquiridos por la Urbanizadora de rehabilitar y restaurar Villaflores  han de realizarse cuanto antes pues, a pesar de que con  la reciente declaración de BIC tiene asegurada su protección.  La demora en su restauración supondrá que continúe la degradación y deterioro y terminará  arruinado.


    Carácter de riesgo:

    Grave deterioro progresivo. Vandalismo y expolio.


    Intervenciones y/o Restauraciones:

    En verano de 2008 se anunció la rehabilitación del poblado y la creación allí de una urbanización y un parque temático dedicado a la astronomía. No se ha llevado a cabo.

  • 2016

    El resurgir de Villaflores. GuadalajaraDiario.es, 18 de octubre

    Dejan caer el edificio principal de Villaflores. La Crónica de Guadalajara, 17 de febrero

    2015

    El poblado de Villaflores, declarado como Bien de Interés Cultural. ABC, 21 de abril.

    2014

    Villaflores, el poblado al que le robaron el tiempo. Cultura en Guada.es, 9 de diciembre.

    Los bomberos de Guadalajara sofocan un incendio en el poblado de Villaflores. GuadaNews.es, 22 de octubre.

    2013

    Por fin se rehabilitará el poblado de Villaflores. GuadaQué, 12 de julio.

    2010

    De las Heras asegura que sí se ha requerido a Reyal. El Heraldo del Henares, 2 de julio.

    El poblado de Villaflores se hunde sin que lo recupere quien está obligado a hacerlo desde hace años. La Crónica, 1 de julio.

    Bibliografía:

    Resolución de 21/05/2014, de la Dirección General de Cultura, por la que se inicia expediente para declarar Bien de Interés Cultural el poblado de Villaflores en el municipio de Guadalajara (Guadalajara), con la categoría de Conjunto Histórico. [2014/6910]

    Declaración BIC: “Conforme a lo establecido en el artículo 36 de la Ley 4/2013, de 16 de mayo, el poblado de Villaflores, como Bien de Interés Cultural, gozará de la máxima protección y tutela, y su utilización estará siempre subordinada a que no se pongan en peligro su conservación y sus valores. Cualquier cambio de uso, segregación o agregación, habrán de ser autorizados por la Consejería competente en materia de Patrimonio Cultural.

    Atendiendo a lo expresado en el artículo 39 de la citada Ley, la conservación del Conjunto Histórico comportará el mantenimiento de la estructura arquitectónica, urbana y paisajística. La declaración determina la obligación para el ayuntamiento de Guadalajara de redactar un plan especial de protección del área afectada u otro instrumento de los previstos en la legislación urbanística o de ordenación del territorio que cumpla en todo caso los objetivos establecidos en la citada  Ley 4/2013. No se admitirán las sustituciones de inmuebles, las modificaciones en las alineaciones y, en general, ningún cambio que afecte a la armonía del conjunto.

  • Situación:

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Poblado de Villaflores 40.607282, -3.111148 Guadalajara. Uno de los pocos ejemplos de colonia agrícola del siglo XIX que se pueden encontrar en la provincia de Guadalajara y uno de los más completos de Castilla-La Mancha.Ver en detalle >> (Indicaciones)