Fuente Caballeros

  • Historia:

    Tras la fundación de la ciudad de Badajoz en el siglo IX y durante varios siglos después, la población pacense se abasteció del agua del río Guadiana, junto a cuya vega se había elevado la localidad, así como de pozos y aljibes excavados dentro del casco urbano para recogida de agua de lluvia. Sin embargo, las variaciones de nivel del caudal del río, así como el enlodado de su cauce en épocas de crecidas y riadas, sin olvidar la progresiva contaminación de las aguas por el mal uso ejercido por los humanos sobre las mismas, conllevó la necesidad de establecer fuentes alternativas y públicas de las que el pueblo pudiera obtener gratuitamente agua potable. Para ello, se utilizaron los veneros o manantiales cercanos a la ciudad, nutridos de las aguas fluviales que brotaban cerca de los lechos tanto del propio río Guadiana, como de dos de sus afluentes cuyas desembocaduras que ubican a las puertas de Badajoz: el arroyo Rivillas, y el río Gévora. Entre ellas se contaban las desaparecidas Fuentes de Mafra y de Rivillas, así como la recién restaurada Fuente de las Ranas, o las olvidadas Fuente Caballeros y Fuente de Cuadrejones (también en la Lista Roja).

    Si bien la Fuente Rivillas se nombraba antiguamente como una de las más importantes de aquéllas que abastecían de agua potable a la ciudad de Badajoz, ubicada en la rivera del arroyo homónimo al manantial, en el margen derecho del mismo, otra fuente de menor popularidad y bautizada como de Caballeros se enclavaba cauce arriba, en el margen izquierdo de este afluente del Guadiana. Aunque desconocida la fecha de su construcción, posiblemente entre los siglos XVII-XVIII, no lo era la calidad de sus aguas, consideradas por muchos como medicinales y de gran ayuda para combatir los cálculos de riñón. La Fuente Caballeros sufrió, como el resto de veneros pacenses, la llegada del agua corriente a la ciudad a finales del siglo XIX, así como la progresiva contaminación de las aguas de los ríos que abrazan a la localidad en el siglo XX, lo que supuso, en los pasados años 70, la caída en desuso de la misma. Estuvo utilizándose hasta el año 80, cuando se tapó porque se descubrió la presencia de nitratos en el agua.

    Otras fuentes similares de abastecimiento de agua a Badajoz han desaparecido totalmente.


    Descripción:

    Esta fuente, cuyas aguas se nutren en parte de las que caen desde el cercano Cerro de las Mayas en época de lluvia, se compondría de una bóveda de cañón enladrillada lucida en su interior, abierta con arco de medio punto mirando hacia el río en una portada coronada con frontón triangular, de ladrillo y cierta mampostería, decorada con pinturas al fresco desaparecidas casi en su totalidad, adivinándose a través de los escasos restos que se mantienen de las mismas motivos geométricos y epigráficos.


    Grado de protección:

    Sin protección.


    Estado:

    Monumento en completo abandono y desuso; la fuente permanece semienterrada, ubicada en un enclave antiguamente utilizado como de recreo, hoy en día engullido por la maleza y convertido en vertedero; la parte desenterrada y a la vista, maltratada por las inclemencias del tiempo, ha sido víctima del vandalismo, cubierta de pintadas, mientras que su interior, roto el tapiado que lo protegía, es utilizado como basurero.


    Carácter de riesgo:

    Deterioro progresivo que puede llevar a la completa desaparición de la fuente,  especialmente de la porción del bien desenterrada; desprotección frente al vandalismo.


  • RODRÍGUEZ CARRERO, Samuel. Antiguas fuentes públicas de abastecimiento de Cáceres y Badajoz. Caminos de Cultura. 29 de septiembre de 2014

  • Situación:

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Fuente Caballeros 38.866064, -6.955967 Badajoz. Fuente pública de manantial potable alternativa al Guadiana, de los siglos XVII-XVIII. Ver en detalle>> (Indicaciones)